Gracias al auge de las artes marciales en los últimos tiempos, especialmente el Wushu, se han conocido mayormente las diferentes modalidades y especialidades que esta disciplina tiene, siendo una de las más complejas aquella que enseña a dominar cada movimiento del cuerpo, como el Nandu, donde la respiración y toda la energía para realizar complejas rutinas que llevan al practicante a realizar un ‘vuelo’.

 Por Anita Medina

El amante del Wushu sueña con moverse ágil y fuerte, controlar su respiración y conectarse con cada movimiento. Para ello se prepara intensamente cada día: entrena su cuerpo durante horas, prepara su mente y fortalece su espíritu enfrentando toda clase de pruebas para, al fin, lograr la gloria de algunos segundos… esos instantes sublimes del control absoluto, ese momento donde no hay nadie en derredor y el atleta se conecta con su peor enemigo, el miedo que habita en cada uno de nosotros. Definitivamente, la gloria de una ejecución marcial, ocurre cuando vencemos algún demonio interno y avanzamos en el camino que todo guerrero decide recorrer.

Hace algunos años, el Wushu era conocido como  kung-fu (las series americanas sobre el tema tuvieron mucho que ver), ahora el Wushu emerge como un dragón apoderándose del gusto del guerrero. Sus movimientos complejos requieren una absoluta concentración; el aquí y el ahora, son lo único que cuenta para cumplir un simple objetivo: La Rutina Perfecta.

Nandu es un término chino que se refiere al  Grado de Dificultad, se utiliza para describir a las técnicas de Wushu que involucran una dificultad a ejecutar con nuestro cuerpo. El Nandu incluye  saltos, equilibrios, patadas y destrezas propias del Wushu.

Un atleta preparado para ‘volar’, desarrolla habilidades únicas, flexibilizando su cuerpo al máximo para luego generar un movimiento explosivo, aéreo y además emotivo; por ello, se requiere de un intenso entrenamiento que se enfoque en especializar habilidades motrices finas, al grado de controlar cada micro movimiento involucrado en la rutina.

A partir del 2007, el Nandu se implementó en competencias internacionales. Se divide en 3 grados, grado ‘A’ (un giro) grado ‘B’ (giro y medio) grado ‘C’ (dos giros).

Quisimos entender al nandu desde una fuente primaria y por eso le preguntamos al maestro Luis Felipe Álvarez, un atleta mexicano que ha dedicado su vida a ‘volar’.

Luis Felipe Álvarez, quien ha sido Campeón Panamericano de esta difícil especialidad, describe con entusiasmo la práctica del Nandu:

“En mi experiencia el Nandu vino a revolucionar el Wushu, dándole una perspectiva más amplia y de mayor dificultad para el que quiere practicar Wushu… y a su vez lo hace único.

También nos comparte su relación con el Wushu, de una forma sencilla y revitalizante:

“El Wushu siempre te da a manos llenas, el Wushu, ¡está en todo y es para todos! Es tan amplio que nunca se deja de aprender algo nuevo. En lo personal, el Wushu me ha dado todo lo que tengo. Estudios, becas, trabajo, amigos, novia, y lo más importante salud”.

Estos conocimientos y experiencias serán parte de lo que se podrá conocer y practicar como parte del ‘1er. Seminario de Nandu Aplicado a Taolu’, y cuyos organizadores hacen una atenta invitación a no desaprovechar esta única y primer oportunidad en México para conocer lo que para algunos es Wushu extremo.

“Con mucho entusiasmo y cariño, la escuela Tian Wushu, te invita a participar en el primer seminario de Nandu, impartido por el Campeón Panamericano Luis Felipe Álvarez, los días 15, 16 y 17 de enero del 2015. Estamos listos y dispuestos a recibirte con un programa de trabajo completo y dinámico.  No faltes, te esperamos en la calle Galeana,  número 5, municipio de Tonatico, Estado de México.

Solicita informes en el teléfono (01721) 1410337, en la página de Facebook Primer seminario de Nandu aplicado al Taolu o por redes sociales, aprende elementos esenciales del Nandu y prepárate para volar”.

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