El estado de Veracruz se convirtió en el epicentro de los deportes de combate de alta exigencia. El pasado sábado 6 de junio, la ciudad de Córdoba vistió sus mejores galas para recibir el exitoso 1er Campamento Estatal de Combat Sambo, una iniciativa que marcó un precedente histórico para el desarrollo de este sistema de origen ruso en la región.
La organización del evento corrió a cargo de la Academia Estatal de Sambo Guerreros, una institución dirigida por el Máster Cristhian Josimar Morán Castillo. El campamento se estructuró como una sesión de preparación sumamente intensa, diseñada minuciosamente con miras a los importantes torneos que ya se encuentran en puerta.
Reflejando el gran espíritu de unidad y crecimiento técnico, la convocatoria se mantuvo abierta a practicantes de todas las disciplinas marciales y deportes de contacto. Las áreas de entrenamiento recibieron exclusivamente a atletas de niveles intermedios y avanzados, lo que garantizó un ritmo de práctica dinámico y de altísimo nivel.
De las raíces competitivas a los secretos de las fuerzas especiales
A lo largo de la exhaustiva jornada, los asistentes pudieron perfeccionar sus habilidades a través de tres vertientes fundamentales del sistema. Las modalidades que se practicaron intensamente sobre el tatami abarcaron el SAMBO Wrestling (enfoque de lucha y derribos), el dinámico Combat SAMBO (con golpeo y proyecciones) y las aplicaciones tácticas del Combat System AESGE – Combat SAMBO Spetnaz.
Este último bloque técnico, inspirado en los rigurosos métodos de defensa de las fuerzas especiales aliadas a la institución, capturó de forma total la atención de los participantes, donde el intercambio de conocimientos entre las escuelas que comparten el gremio y la disciplina consolidó al evento con un estándar de auténtica calidad estatal.
De acuerdo a los organizadores, este evento tuvo una entusiasta respuesta de la comunidad marcial del estado, con lo que el tatami cordobés logró congregar de forma exitosa a escuelas procedentes de seis municipios veracruzanos.
Fotos: Cortesía.



