
Una estupenda combinación de Danza de Leones, del Dragón y una gran exhibición de artes marciales chinas vistió de gala las calles de la colonia Obrera. Las vistosas actividades formaron parte de la celebración por los primeros 36 años de trayectoria de la escuela Kung Fu Jip Do y el Colegio de Estudios Superiores de Wushu y Medicina Tradicional China (CES Wushu).
Esta gran fiesta comunitaria se realizó la tarde del pasado viernes 5 de junio a las afueras de la sede oficial de estas instituciones. El escenario al aire libre se montó en la esquina de las calles Antonio García Cubas y José Tomás Cuéllar, en la colonia Obrera de la alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México.
Previo al arranque en la vía pública, los organizadores prepararon al interior del plantel una mesa especial con obsequios como libros, discos y piezas de vajillas para los asistentes. Además, se colocó un tradicional pergamino en papel rojo donde la comunidad plasmó sus firmas y mejores deseos para este nuevo ciclo de la casa marcial que inició su historia un 3 de junio de 1990.
Tambores ancestrales y la destreza de los Leones
Pasadas las 17:30 horas, una vez que el espacio en la calle quedó completamente listo, los integrantes del Centro Mexicano de Cultura y Artes Marciales de China (CMCyAMC), liderados por el Maestro Adalberto Marín, junto a miembros del CES Wushu, hicieron retumbar el ambiente. Con los primeros e imponentes toques del tambor y los platillos, se abrió formalmente la ceremonia.
Las potentes percusiones atrajeron de inmediato a vecinos y transeúntes, donde los primeros en aparecer en escena fueron tres coloridos leones manejados de manera individual por niños, seguidos rápidamente por otros cuatro felinos de tamaño regular con su respectivo par de ejecutantes, desatando la alegría de los reunidos.
El clímax de este bloque llegó cuando los leones elevaron el nivel de dificultad al danzar sobre bancas de madera. La agilidad y el equilibrio de los jóvenes ejecutantes desataron gritos, aplausos y efusivas felicitaciones por parte del público que cercó el área de demostración.
Diversidad técnica y el lazo con el Wing Chun y el Templo Shaolin
Al término de las danzas, el asfalto se convirtió en un tatami para las presentaciones de artes marciales. Los alumnos e instructores de Jip Do Kung Fu exhibieron elegantes rutinas de Taijiquan (Taichi) ejecutadas con abanico, espada y sable, seguidos de la potencia de su estilo base mediante formas tradicionales.
La demostración continuó con el sistema Wing Chun, bajo la mirada técnica del Sifu José Wong, y cerró con broche de oro con el Shaolin Kung Fu, un linaje aprendido directamente del monje guerrero del Templo Shaolin de China, el Gran Maestro Shi Yanxu. Este bloque dejó en claro la enorme diversidad y rigor técnico que se preserva y enseña en el recinto.
El despertar del Dragón y el ritual de la abundancia
Posteriormente, llegó el turno para que el monumental Dragón Chino del CMCyAMC hiciera su aparición. Con un despliegue de energía, dinamismo y coordinación colectiva, la mística criatura recorrió el espacio barriendo las malas vibras y repartiendo bendiciones para el nuevo aniversario de la institución.
Para cerrar los rituales de buena fortuna, los Leones Chinos se dirigieron a la entrada principal del CES Wushu, donde previamente se había colocado una lechuga colgada. Uno de los felinos ejecutó el tradicional ritual de “comer y masticar” la verdura para, de inmediato, arrojarla con fuerza hacia el interior del plantel como una señal sagrada de abundancia, prosperidad y éxito para el ciclo que comienza.
Palabras de Shifu Enrique Lozada y un pastel de gala
Terminado el protocolo en la calle, los leones, los músicos y todos los invitados ingresaron a las instalaciones de la escuela para concluir la ceremonia, donde el Shifu Enrique Lozada tomó la palabra para dirigir un emotivo mensaje de agradecimiento a los presentes, recibiendo a su vez felicitaciones por parte de los profesores.
Para sellar los parabienes y cerrar la jornada con broche de oro, la comunidad compartió un pastel especial de aniversario, el cual fue diseñado y decorado de forma exclusiva con la figura de un palacio en forma de pagoda china, coronando así 36 años de un legado marcial en la Ciudad de México.
Fotos: Roberto Balderas Armendáriz | Sendero Artes Marciales.


