
Los engranajes logísticos han comenzado a moverse oficialmente para la realización de la Copa Judotecnia 2026. Consolidado de forma unánime como el máximo torneo interclubes de la República Mexicana, el certamen de este año promete una edición memorable al complementar una de las estrategias de premiación más atractivas del medio nacional.
Para esta edición, el comité organizador confirmó que se hará entrega de la segunda medalla de colección para los ganadores de los tres primeros lugares, la cual llevará grabada la palabra “DO”. Esta presea se acoplará de manera exacta con el metal otorgado el año pasado que lucía las letras “JU”, logrando así que los competidores completen la palabra “JUDO”.
El inicio de las acciones operativas para este campeonato en la Ciudad de México cuenta con los avales institucionales de la Asociación Judokas de la CDMX y la Federación Mexicana de Judo. El evento mantendrá su formato abierto para recibir a practicantes de todos los niveles, abarcando desde infantiles hasta veteranos.
Filosofía en el tatami y la expectativa por la sede oficial
Aunque los organizadores revelaron el póster oficial en sus plataformas digitales, los detalles específicos sobre la fecha, el recinto exacto de las competencias y el modelo de la medalla se mantendrán bajo reserva para darse a conocer en los próximos días. No obstante, se prevé que la justa repita su ventana tradicional a mediados de noviembre en un gimnasio de la zona norte de la capital.
Más allá del valor competitivo, la entrega de la presea con la palabra “DO” —que se traduce como “Camino” o “Sendero”— busca propiciar un espacio de profunda reflexión entre la comunidad marcial. Al unirse con el concepto “JU” (Suavidad o Flexibilidad), se rinde un directo homenaje al significado integral del “JUDO”.
Esta iniciativa retoma los principios fundamentales heredados por el fundador de la disciplina, el maestro Jigoro Kano. El concepto resalta la capacidad de adaptarse y fluir de forma inteligente ante la fuerza bruta en lugar de oponer resistencia directa, proyectando el entrenamiento del tatami como un sendero hacia la superación personal y una filosofía de vida.
Imagen: Cortesía.


