La energía del Año Nuevo Chino 2026 inundó las instalaciones de la escuela Jip Do Kung Fu y el Colegio de Estudios Superiores de Wushu y Medicina Tradicional China (CES Wushu). En una celebración que fusionó la mística de los rituales ancestrales con la potencia de las artes marciales, alumnos, familiares y maestros invitados dieron la bienvenida al ciclo del “Caballo de Fuego”.
De acuerdo con el horóscopo chino, este signo representa la vitalidad, la perseverancia y una energía desbordante; cualidades que el Shifu Enrique Lozada, director de ambas instituciones, destacó en su mensaje de bienvenida y agradecimiento al iniciar el festejo.
Rituales de Fraternidad: Té y Plegarias de Seda
La celebración comenzó con la Ceremonia del Té, un ritual de paciencia y respeto donde Shifu Lozada preparó la infusión siguiendo la tradición. Este acto sirvió como vínculo de agradecimiento al cielo y la tierra, permitiendo que los asistentes compartieran un momento de paz y buenos deseos por la amistad y el inicio del nuevo ciclo.
Posteriormente, se llevó a cabo la simbólica ceremonia de la “Plegaria de Seda”. En un lienzo de nueve metros, los presentes plasmaron sus nombres y sus deseos para este año. Este pergamino histórico se resguardará para ser reabierto durante los próximos nueve años, convirtiéndose en un testigo silencioso de la fraternidad y el crecimiento de la comunidad de CES Wushu.
Danza del León y Espíritu Combativo
Para limpiar el espacio de cualquier negatividad, los Leones Chinos irrumpieron en el lugar al compás de tambores y platillos. Su danza energética fue el preámbulo perfecto para las exhibiciones técnicas, donde se demostró el alto nivel de las instituciones.
La exhibición fluyó desde la elegancia y disciplina de las formas tradicionales de Kung Fu Jip Do y la serenidad del Taichi, tanto a mano desnuda como con implementos, hasta la precisión técnica de una Kata de Karate presentada por los invitados especiales; el clímax llegó con los combates en pareja y las aplicaciones de uno contra dos oponentes, donde los practicantes dieron muestra de un extraordinario espíritu combativo y un profundo respeto hacia sus compañeros.
La jornada concluyó entre aplausos y la tradicional fotografía grupal de los maestros, sellando un compromiso de prosperidad y trabajo conjunto para este 2026 que promete ser tan intenso como el fuego que rige al caballo.
Fotos: Roberto Balderas Armendáriz | Sendero Artes Marciales.



