El espíritu del Hung Gar Kung Fu se hizo presente en la Ciudad de México con el Seminario Intensivo impartido por el Gran Maestro (GM) Chiu Chi Ling. El heredero de este linaje tradicional no solo compartió sus conocimientos técnicos, sino que engalanó como invitado de honor el Festival Cultural del Año Nuevo Chino en el Centro Nacional de las Artes (CENART).
Un inicio cercano con una leyenda viviente
La experiencia para discípulos y alumnos comenzó el 13 de febrero en el gimnasio del Deportivo Leandro Valle, en Iztacalco. El GM Chiu Chi Ling, considerado una leyenda viviente, llegó acompañado por su discípulo Sifu José Jaime Fabián y su alumno Jorge Montalvo.
Lejos de los protocolos rígidos, el maestro sorprendió a los asistentes con su calidez, al saludar efusivamente a cada participante con una sonrisa y solicitar fotos grupales antes de iniciar, demostrando la sencillez de uno de los íconos más grandes del cine de artes marciales.
Tras esta calurosa presentación, el heredero de un linaje que se remonta al mítico Wong Fei-hung pasó a compartir sus primeras enseñanzas con ejercicios de defensa y contraataque que, aunque parecían sencillos, destacaban por su gran efectividad.
A diferencia de otros seminarios donde se prioriza la enseñanza de formas, el GM Chiu Chi Ling se enfocó en que los presentes comprendieran y sintieran la aplicación práctica de movimientos esenciales de las bases técnicas del “Tigre y la Grulla” que distinguen al Hung Gar Kung Fu.
La fluidez de la Grulla y el poder del Qi
El Maestro de Maestros realizó demostraciones junto a su discípulo para enseñar cómo desviar un ataque de puño, bloqueando y saliendo de la línea de impacto para contraatacar de inmediato.
En esta práctica, hizo especial énfasis en acompañar cada golpe con la proyección de la energía interna “Qi” a través de un grito preciso, diseñado para potencializar tanto el movimiento como el organismo entero.
Uno de los momentos más reveladores fue el trabajo dedicado al “aleteo de la Grulla”, donde el maestro explicó que, más que la fuerza bruta, lo vital es evitar la rigidez para lograr una velocidad fluida y contundente, similar al golpe de un ave con sus alas.
Esta atmósfera de aprendizaje estuvo siempre acompañada de risas y aplausos, mientras el GM pasaba entre los alumnos para corregir posturas o felicitarlos con un pulgar arriba.
La intensidad subió cuando los practicantes realizaron combinaciones de saltos y patadas frontales, proyectando toda su energía hacia adelante, acompañado del potente grito con todo el “Qi”.
Del CENART a la esencia del Templo Shaolin
El sábado 14 de febrero, la actividad se trasladó al CENART, donde el maestro impartió una conferencia magistral sobre su carrera y el Kung Fu en el cine.
En este espacio, el GM Chiu Chi Ling, quien recientemente fue distinguido en China con la apertura de un museo en su honor en Zhongshan, se mostró conmovido al ser reconocido por el público mexicano, con quienes compartió fotografías y anécdotas hasta entrada la noche.
Emotivo cierre y promesa
El seminario concluyó el domingo con el estudio de movimientos avanzados donde el desplazamiento corporal era la clave y en el que los asistentes descubrieron que acciones simples, como estirar los brazos, escondían bloqueos técnicos fundamentales del Hung Gar tradicional.
Al cierre, el Gran Maestro expresó su felicidad por el gran espíritu de los practicantes mexicanos y su dedicación al estilo original del Templo Shaolin del Sur, felicitándolos por su entrega y dedicación a esta experiencia para crecer en su arte marcial.
“En México hay un espíritu increíble por aprender el Hung Gar Kung Fu original”, afirmó la leyenda antes de despedirse.
La sesión terminó con la entrega de reconocimientos, las fotos personales y con todo el grupo, además de la promesa por parte del Maestro de Maestros de volver el próximo año para seguir fortaleciendo este legado al que se ha dedicado décadas de su vida.
Fotos: Midori Valle y Roberto Balderas | Sendero Artes Marciales.



