Durante décadas, la ciencia sostuvo la teoría de que el cerebro humano dejaba de producir células nuevas al llegar a la edad adulta. Sin embargo, una reciente recopilación de investigaciones de la Harvard Medical School ha echado por tierra este mito, demostrando que nuestro cerebro posee una plasticidad asombrosa, capaz de generar nuevas conexiones e incluso aumentar de volumen mediante prácticas específicas como el Taichí.
Esta disciplina milenaria, a menudo descrita como “meditación en movimiento”, está emergiendo como una de las herramientas más poderosas para combatir el deterioro cognitivo relacionado con la edad y mejorar la función ejecutiva.
Más que ejercicio, una “vacuna” contra la demencia
Un metaanálisis de 20 estudios analizados por la institución educativa mostró que el Taijiquan mejora significativamente la capacidad de realizar múltiples tareas, gestionar el tiempo y tomar decisiones.
Lo más sorprendente ocurre en personas con deterioro cognitivo leve. En un estudio que duró un año con 400 participantes, solo el 2% de quienes practicaron Taichí progresaron hacia la demencia, frente al 11% del grupo que realizó ejercicios tradicionales de estiramiento.
Incluso en comparativas directas con actividades populares como caminar, el Taichi resultó superior. Tras 40 semanas de práctica, imágenes de resonancia magnética confirmaron que el volumen cerebral aumentó más en los practicantes de la disciplina que en aquellos que solo caminaban o mantenían interacción social.
7 Razones científicas para iniciar o profundizar en la práctica
De acuerdo con la información recabada de Harvard, estos son algunos de los beneficios multisistémicos de esta práctica:
- Mente más aguda: Retrasa el deterioro cognitivo y la aparición de síntomas de demencia.
- Equilibrio de acero: Es el beneficio mejor documentado; reduce un 43% las probabilidades de caídas en adultos mayores.
- Adiós al dolor crónico: Alivio probado en casos de artritis, fibromialgia y dolores de espalda o cuello.
- Control del estado de ánimo: En el 82% de los casos estudiados, redujo la ansiedad y demostró ser un tratamiento eficaz contra la depresión.
- Blindaje cardiovascular: Reduce la presión arterial, el colesterol y la inflamación crónica, siendo ideal para personas sedentarias.
- Reducción de estrés: Enseña técnicas de respiración profunda que calman el sistema nervioso.
- Confianza mental: Mejora el control muscular y la seguridad en uno mismo.
Conclusión
La evidencia de la Harvard Medical School sugiere que no importa la condición física inicial; el Taichi ofrece una vía accesible para “rejuvenecer” el cerebro. En un mundo donde las enfermedades neurodegenerativas van en aumento, esta práctica se posiciona no solo como un deporte, sino como una medicina preventiva de bajo impacto y alto rendimiento para la mente.
Fuente: Harvard Medical School. Imagen Archivo Sendero Artes Marciales.



