Con la llegada del invierno, el descenso de la temperatura se ha vuelto una constante en nuestra vida diaria. Para protegernos contra los resfriados o la gripe común es fundamental consumir alimentos estratégicos que ayuden a elevar y reforzar el sistema inmunológico, especialmente cuando se entrena o ejercita en espacios abiertos.
Diversas publicaciones especializadas en salud coinciden en recomendar seis alimentos básicos que, además de ser fáciles de encontrar en cualquier cocina o mercado popular, han demostrado su efectividad para proteger el organismo, especialmente si se combinan con una actividad física adecuada.
1. Frutas cítricas: El escudo de temporada
La naturaleza es sabia y nos entrega frutas de temporada diseñadas para la protección. La mandarina, la lima, la naranja y el limón son ricas en vitamina C. En el caso de las primeras, aportan además grandes dosis de beta-caroteno y provitamina A.
El limón destaca por su poder antiséptico, convirtiéndose en un auxiliar eficaz cuando ya se está enfermo, actuando como un remedio natural contra la tos y el dolor de garganta.
2. El huevo: Minerales esenciales
A pesar de la mala fama que tuvo en el pasado por su contenido en colesterol, el huevo es un aliado indispensable. Es rico en minerales como el selenio y el zinc, esenciales para mantener el sistema inmunológico sano. Estudios publicados en portales como el Huffington Post asientan que la deficiencia de estos minerales está directamente relacionada con un aumento en la frecuencia y gravedad de las gripes.
3. Ajo: El antibiótico natural
Un ingrediente que jamás debe faltar es el ajo. Para aprovechar sus propiedades al máximo, se recomienda ingerirlo crudo, evitando que pierda sus capacidades como antibiótico natural preventivo y curativo.
Consumir un par de dientes de ajo crudos incrementa las defensas y mejora la respuesta ante virus y bacterias. Además, posee propiedades mucolíticas que ayudan a expulsar flemas. Tip: Para evitar el mal aliento, se puede tomar zumo de limón o masticar hojas de perejil después de consumirlo.
4. Cebolla: Protección que no se pierde al cocinar
Su beneficio es similar al del ajo, con la ventaja de que no pierde sus propiedades al ser cocinada. Un estudio de la Universidad de Nebraska destaca que el caldo de cebolla ayuda a fortalecer el sistema inmunitario y a aliviar la inflamación de la garganta gracias a su gran poder preventivo.
5. Frutos secos: Energía y calor corporal
Aunque se les señala por su alto valor calórico, es precisamente ese aporte el que ayuda a las defensas a mantener la temperatura corporal ante el frío extremo. Se recomienda consumir unos 60 gramos diarios de nueces, cacahuates, avellanas o almendras, así como “orejones” de durazno o manzana.
6. Miel de abeja: El antitusígeno natural
La miel pura es uno de los alimentos más completos por sus aportes nutritivos, curativos y preventivos. Según la revista Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine, la miel es uno de los mejores tratamientos para la tos seca irritativa, actuando de forma similar a los fármacos antitusivos.
Ingerir una cucharada cada mañana ayuda a incrementar las defensas. Es vital asegurarse de que sea miel pura y no jarabes de maíz procesados. Al combinarla con jugos cítricos, sus beneficios de prevención se acentúan notablemente.
Nota importante: Aunque estos tratamientos caseros son excelentes preventivos, ante la presencia de síntomas agudos o malestar persistente, siempre es recomendable acudir con su médico de confianza.

Fuentes: Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), https://www.semg.es/, Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine, https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18056558; El Hufftin Post, https://www.huffingtonpost.es/2014/01/24/alimentos-contra-gripes-catarros_n_4659453.html. Imágenes tomadas de la web.



