
Ciudad de México — Con el firme propósito de romper barreras entre estilos y promover valores de juego limpio, respeto y hermandad, la Fraternidad de Dojos Unidos —comunidad conformada por 19 organizaciones de Karate-Do— celebró con éxito la “I Copa Fraternidad Marcial 2026” en el Gimnasio G-2 de Iztapalapa, demostrando que la unión y el espíritu marcial están por encima de cualquier competencia.
Bajo el lema “Más que un torneo, una gran familia”, la zona oriente de la Ciudad de México albergó por primera ocasión este certamen de integración bajo el reglamento de la World Karate Federation (WKF), abriendo un espacio de camaradería para atletas de todas las edades y grados.
Emoción y Técnica en las Categorías Infantiles y Juveniles
Las actividades arrancaron desde primera hora con la participación de las categorías infantiles a partir de los 5 años en grado cinta blanca, quienes demostraron su precisión técnica en la modalidad de pre-kata (forma) para posteriormente poner a prueba sus habilidades en kumite (combate).
Entre los gritos de apoyo eufóricos desde las gradas, la adrenalina fue en aumento con el paso de los diferentes grados infantiles hasta llegar a los cintas negras principiantes. Posteriormente entraron en acción las divisiones juveniles (hasta los 17 años), abarcando desde cintas blancas hasta principiantes de cinta negra, quienes entregaron su máximo esfuerzo en el tatami para disputar las medallas de primero, segundo y tercer lugar.
Ceremonia Inaugural: El Respeto y la Hermandad como Eje Central
Luego del mediodía, se dio paso a la ceremonia de inauguración oficial con los honores a la bandera nacional, en un acto protocolario que estuvo encabezado por el Sensei Pedro Eduardo Enríquez Morales, vocero de la Fraternidad de Dojos Unidos y director del dojo Shotokan Karate-Dō Ollin Kai México, quien agradeció la asistencia y confianza de las escuelas, atletas y familias que creyeron en este proyecto de unidad.
Junto con él, en el presídium estuvo presente como invitado de honor el Sensei Hanzel Tepal Marrufo, presidente de la Asociación de Karatedo de la Ciudad de México (AKCDMX), quien celebró la iniciativa de realizar este encuentro y exhortó a la comunidad a continuar impulsando certámenes bajo este mismo espíritu de fraternidad.
Pasión sobre el Tatami y Puntuación General
Tras la pausa protocolaria, las actividades se reanudaron con intensos combates en las categorías de adultos en todos los grados, manteniendo una atmósfera de apoyo y deportivismo en los tres tatamis del recinto.
Al término de la jornada, se realizó el cómputo final de puntos por delegación. La copa conmemorativa fue entregada al dojo Seishin Shoto Kan, cuyos competidores acumularon un total de 1,100 puntos, mientras que la segunda posición correspondió a la escuela Mictlan Shotokan con 700 puntos, en tanto que el tercer lugar fue para Zenshin-Kai con 600 puntos.
Al respecto, el Sensei Juan Abel Nava Montes, director de Seishin Shoto Kan, destacó que su organización cuenta con 30 años de trayectoria afiliada al Instituto Politécnico Nacional (IPN), añadió que, actualmente, imparten clases en sus sedes de Eje 10 y Papalotl (Col. Santo Domingo, Coyoacán), así como en el Colegio Jesús de Urquiaga (Frontera 40, Col. San Ángel, Álvaro Obregón).
Carta Íntegra de Agradecimiento del Vocero de la Fraternidad de Dojos Unidos
Tras la conclusión del evento, el Sensei Pedro Eduardo Enríquez Morales, en su calidad de vocero de la Fraternidad de Dojos Unidos, compartió una emotiva carta de agradecimiento dedicada a toda la comunidad marcial:
“Ayer tuvimos la oportunidad de encontrarnos en la ‘I Copa Fraternidad Marcial 2026’, y digo encontrarnos porque, más allá de medallas, resultados, categorías o colores de cinta, eso fue lo que ocurrió: nos encontramos alrededor de algo que ha acompañado la vida de muchos de nosotros durante años, las artes marciales.
Quiero agradecer profundamente a cada una de las escuelas y maestros que aceptaron la invitación, a quienes llegaron con sus alumnos, con sus familias, con sus nervios y sus ilusiones. Gracias también a cada competidor que pisó el área dispuesto a poner a prueba no solamente su técnica, sino también su carácter.
A las madres, padres y familias que estuvieron en las gradas, alentando, esperando y acompañando: gracias. Detrás de cada competidor hay siempre alguien que madruga, que espera, que lleva, que recoge, que escucha y que también vive cada combate.
Mi reconocimiento también para jueces, entrenadores, personal de apoyo y para todas las personas que, visibles o no, hicieron posible una jornada de esta naturaleza.
A mí me correspondió vivir esta Copa desde un lugar distinto al habitual, y créanme que fue una experiencia que disfruté y de la que también aprendí mucho.
Si en algún momento una palabra, una presentación o mi voz consiguieron acompañar dignamente lo que ustedes estaban haciendo sobre el tatami, las gradas, el podio, el presídium o los pasillos, me doy por satisfecho.
Gracias por su presencia, por su confianza y, especialmente, por hacer posible que durante unas horas distintas escuelas, historias y generaciones compartiéramos un mismo espacio.
Porque al final, quizá de eso se trataba: de competir, sí, pero también de encontrarnos.
Gracias por acompañarnos en esta I Copa Fraternidad Marcial 2026.
Sensei Pedro Eduardo Enríquez Morales, Shotokan Karate-Dō Ollin Kai México. Vocero de la Fraternidad de Dojos Unidos”
Fotos: Midori Valle y Roberto Balderas | Sendero Artes Marciales.


