
El año pasado, el Shihan Álvaro Ruiz Muñoz, presidente de la International Shotokan Karate Federation de México (ISKF MX), presentó su examen para el grado de 8° Dan (Hachidan) en el marco del Master Camp 2025, ante la cúpula de dirigentes de esta organización mundial comandada por el Shihan Hiroyoshi Okazaki.
A un año de este trascendental paso en su vida por el “Camino de la Mano Vacía” y de haber aprobado con éxito su evaluación, el Shihan Álvaro Ruiz recibió oficialmente su certificación y el reconocimiento de este grado durante el Master Camp 2026.
Ante este hecho de gran relevancia para el Karate-Do nacional y de Latinoamérica, el maestro compartió una profunda reflexión sobre lo que este logro representa para su trayectoria. A continuación, compartimos sus palabras de manera textual:

Master Camp 2026
El jueves 19 de junio recibí mi diploma de 8° Dan de Karate estilo Shotokan. Después de varios días de reflexión, he decidido escribir respecto a este logro que me llena de satisfacción y orgullo.
Comencé a practicar karate en 1974. Desde las primeras clases me fascinó el entrenamiento, donde destacaba por mi condición física y técnica. En exámenes y competencias, los resultados de mis participaciones siempre se distinguieron ya que “me iba bien”. Durante más de 20 años mi enfoque estuvo en la competencia.
Soy miembro de la International Shotokan Karate Federation (ISKF) desde 1989. En 1993 hice mi examen para Shodan (cinta negra) con el Sensei Teruyuki Okazaki; en 1995 presenté para Nidan; en 1998, Sandan; 2002 para Yondan; 2007 para Godan; 2013 para Rokudan; 2017 para Shichidan y en 2025 para Hachidan.
Me gustaría destacar algunos aspectos de mi andar en el Karate:
1.- Primero que nada, quiero comentar que me fascina entrenar y, desde que comencé hasta el día de hoy, lo sigo haciendo. Nunca me he lesionado seriamente, por lo que no he interrumpido esta actividad por periodos prolongados. Aunado a lo anterior, le dedico cinco días de la semana a mi práctica desde hace más de 35 o 40 años. Y desde ese tiempo, también me he dedicado de lleno profesionalmente a esta actividad (la pasión para entrenar y enseñar son mi motivación en el karate).
2.- Otro aspecto que ha marcado mi formación es que he sido y seré un eterno estudiante de karate, lo cual me ha llevado a buscar una preparación y actualización constante. He tomado cursos de metodología para la enseñanza y el entrenamiento, y he participado en seminarios de otros estilos de karate tales como Shito-Ryu, Goju-Ryu y Uechi-Ryu, etcétera.
Por supuesto que los cursos de Shotokan, tanto en México como en el extranjero, han sido mi principal guía. Bajo la dirección del Master Teruyuki Okazaki al frente de ISKF, tuvimos la oportunidad de entrenar y aprender de maestros legendarios como Nishiyama, Sugiura, Kanazawa, Yaguchi, Mikami, Koyama, Takashina, Takahashi, Ochi, Miura, Asai y Yahara; y en estos últimos años de Osaka, Imura, Hiroyoshi Okazaki, Nemoto, Hirata y Tobita. Mi lema es que ¡siempre hay algo que aprender! Es por esto que he asistido alrededor de 30 años consecutivos al Master Camp de la ISKF que se lleva a cabo en Green Lane, Pensilvania.

3.- Recorrer este camino manteniendo principios y valores es un logro que me llena de satisfacción, ya que el karate no está exento de dirigentes incompetentes y maestros con envidias y celos. Luchar contra este tipo de actitudes ha sido una constante para hacer las cosas adecuadamente.
Asimismo, considero un gran logro mantener nuestra lealtad al Master Teruyuki Okazaki cuando abandonó la Japan Karate Association (JKA); seguir esta fidelidad con Hiroyoshi Okazaki Shihan cuando quedó a cargo de ISKF, y mantenerme firme con este valor a pesar de la invitación del maestro Yaguchi (si yo lo deseaba) de integrarme a la JKA en 2022 bajo su recomendación. Tengo muy claro que una organización u otra no te hace ni mejor ni peor practicante de karate, mejor sensei o mejor persona. Es uno mismo quien debe tener el compromiso de la mejora constante. ¡Mantener el linaje de la familia Okazaki en ISKF de México es un tesoro invaluable!
4.- Aunado a lo anterior, me siento satisfecho de haber pasado todos mis exámenes de promoción de Dan sin contratiempos. En cada uno de ellos (hasta Godan) cumpliendo con los tres requisitos fundamentales: Kihon, Kata y Kumite. Y a partir del examen para Rokudan, con Kata y Kumite. Estos exámenes los hice ininterrumpidamente cumpliendo con los requisitos en tiempo y forma hasta el Rokudan.
Para mi promoción a examen de Shichidan, el Master Yaguchi me autorizó hacerlo antes del tiempo establecido. Y para el 8° Dan me sugirió otra vez hacerlo antes de tiempo una vez más (lo cual no acepté). Todo este proceso de obtención de grados en cinta negra me llevó a ser el primer 8° Dan en ISKF de México y en Latinoamérica.

5.- Ser 8° Dan no me hace ser una mejor persona o un mejor karateka. Así que seguiré intentando mejorar como ser humano y artista marcial, siguiendo los principios y recomendaciones de nuestros grandes maestros:
- Master Funakoshi: “Buscar la perfección del carácter”.
- Master Teruyuki Okazaki: “Sigue entrenando”.
- Master Yaguchi: “Álvaro, cuando quieras y cuando lo necesites, aquí estoy”.
¡Agradecido con el Karate! ¡Mi forma de vida!
¡OSS!.

Fotos Cortesía.


