Los entrenamientos de Karate Do Kyokushinkai fueron desarrollados para fortalecer física y mentalmente a la persona que al salir adelante, utiliza esta misma enseñanza en los problemas de su vida para no darse por vencida, y eso es vivir uno de los caminos del Budo.

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Lo anterior fue mencionado por Shihan Roman Szyrajew, quien fue alumno de Sosai Masutatsu Oyama o Mas Oyama, creador de este sistema considerado entre los más estrictos y duros del karate do, al hablar sobre lo que es el Karate Do Kyokushin, el kumite (combate), la kata (forma) y el bunkai (análisis de su aplicación) para crecer dentro de la disciplina.

El maestro que además es integrante del Comité Directivo de la International Karate Organization (IKO) Matsushima, indicó lo anterior durante una breve entrevista realizada en el marco del 2º Torneo Gessi Krame y Seminario Internacional Kyokushinkai, realizado por IKO Kyokushin México, en la capital del país.

Más que solo kumite

La charla donde Roman Szyrajew se mostró de buen humor por el evento y la hospitalidad, se dio en un breve receso de los kumites donde se permite el contacto completo, y en donde destacó el nivel técnico de los mexicanos que en cada combate demostraron empeño y fortaleza para mantenerse hasta el final de su encuentro.

Sin embargo, indicó, este tipo de kumite es tan solo una muestra de lo que es el Karate Do Kyokushin, donde las técnicas básicas, la enseñanza de kata con su bunkai, así como el uso de armas, es parte de  los duros y estrictos entrenamientos por lo que es identificado este estilo, que conserva la enseñanza desarrollada por Sosai Mas Oyama, al crear un arte marcial completo.

“Kata es importante para demostrar la calidad técnica y calidad que se tiene como practicante que quiere seguir el Budo, como un camino de superación”

“Lo que se hace es budo karate, no es un karate deportivo, si fuera solamente un deporte, no lo hubiera hecho por más de 50 años que llevo en él, el arte de kyokushin es para toda la vida”.

Shihan Roman Szyrajew indicó que aún y cuando el Karate Do Kyokushin se practica en gran parte del mundo, hay zonas donde se le relaciona solamente con el aspecto del combate y pelea, situación que se encuentra alejada de lo que es la esencia de la disciplina.

Lo anterior, resaltó, es muy importante, ya que si la enseñanza y práctica únicamente se enfoca al combate o a la pelea, llega un límite de edad y condición física en la que ésta ya no se podrá hacer más, situación que no sucede en el caso de la kata.

“Las peleas en kyokushin son básicas y fuertes, pero eso es solo el 10%, el otro 90% es técnica, kata y bunkai. Lo importante es el budo y las katas y la defensa personal que está dentro de los básicos”.

“Esto es así porque Sosai Masutatsu aprendió y practicó diferentes artes marciales japonesas, las cuales incluyó en Kyokushin”.

“El bunkai es lo importante, por eso la importancia de un kata donde están los movimientos y combinaciones de un arte, con lo que se entiende y explica cada movimiento”.

“En kyokushin se hace kata y bunkai con contacto completo”.

“En kumite hay limitaciones; en kata y bunkai no hay límites de edad, la kata es para todos. Es la manera como se fortalece el cuerpo y se aprende la técnica”.

Incluso, prosiguió, si una kata es ejecutada correctamente, es la base para entender el arte marcial.

“Si está bien hecha, se entiende y aprende bien una kata, se aprende y es igual de fuerte que un combate real. En su análisis se lleva ejercicios de calentamiento, de fuerza y fortaleza, y la aplicación de diferentes tipos de ejercicios que desarrollan y fortalecen el cuerpo y la voluntad”.

“Un kata hecha correctamente, es como hacer kumite real”.

Kyokushinkai, un camino del Budo

Este mismo enfoque, mencionó Shihan Roman Szyrajew, se aplica a todo el Karate Kyokushinkai, donde se busca mejorar en cada entrenamiento, superar e ir más allá de la práctica anterior, y donde el concepto de valor y respeto del arte marcial son otros elementos básicos.

“El honor, respeto e integridad de las personas y practicantes se ha olvidado en otros estilos. En nosotros esos valores permanecen y por eso ahora se considera a Kyokushinkai dentro de la vieja escuela, porque se han mantenido los valores y estilo de Budo”.

Esto, resaltó, hace una gran diferencia entre una técnica de pelea y un arte marcial.

“Todos podemos ser peleadores, porque cualquiera puede golpear, eso es pelear. El arte marcial va más allá, es combatir contra uno mismo, es saber hasta dónde he mejorado, como me he fortalecido, qué he aprendido y cuáles son mis debilidades, y eso se alcanza solo con un entrenamiento duro y constante”.

“Kyokushin es conocido como el karate más fuerte, pero no por la pelea, sino por el entrenamiento; porque se tiene más intensidad, pero si se hace y logra hacer más y más cada día, hasta superar el entrenamiento anterior, se alcanza la fortaleza y se camina hacia el  mejoramiento, y si eso se aplica a la vida, cualquier problema y situación aparentemente difícil puede ser superada”.

– ¿Y entonces, el kumite dónde queda?

“El kumite lo usamos para ganar confianza, porque aprendemos a recibir golpes, y también a darlos –a veces muy fuertes–, pero para hacerlo y soportarlo, primero tuvimos que tener un duro entrenamiento donde los movimientos básicos son los cimentos”.

 

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